Una cosa es cierta, meditar hace bien. Cada día más de nosotros sentimos un llamado a esta práctica milenaria, pero ¿cómo hacer? ¿Por dónde empezar?

Primero hay que aclarar que “meditación” es una práctica, un ejercicio que lleva a experimentar un “estado meditativo”, un estado en el que la mente está tranquila, serena y sin tensiones. En el estado meditativo volvemos a nuestra misma naturaleza, nos sentimos en armonía con el todo.

Lo nuevo es el estado de la mente: debido a la velocidad con que cam­bia el mundo, el hombre moderno tiene que adaptarse a situaciones nuevas todo los días. Este es un gran desafío: la mente funciona continuamente, se cansa y busca todo el tiempo algo nuevo que le dé libertad o seguridad: así pierde su estado de paz.

Si esto te suena familiar y sientes que necesitas aflojar esta presión, la meditación es una buena opción.

no hay una sola manera de meditar

La segunda cosa importante para saber a la hora de empezar a meditar es que no hay una sola manera de meditar: hay muchas formas de expandir este sentimiento de profunda paz interior.

Elige un ambiente tranquilo, donde te sientas cómodo y enfoca tu atención en lo que te haga sentir bien por cuánto tiempo puedas; si la mente y los pensamientos llegan, trata de volver a esta sensación de tranquilidad, cuantas veces sea necesario, sin exigirte o frustrarte.


mara


MARA BONAPERSONA
Psicóloga Gestáltica y Terapeuta Transpersonal

 

 

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