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7 claves para la salud holística

Cuando hablamos de salud holística nos referimos a algo más amplio que el cuerpo físico.

 

¿De qué se trata la salud holística?

Lxs seres humanxs como un todo estamos compuestxs por diferentes partes o cuerpos que se conectan entre sí. En este sentido, la mirada holística sobre la salud incluye diferentes dimensiones que nos conforman como un todo: la física, la emocional, la mental, la social y la espiritual.

Por esto, nuestra salud como proceso en constante movimiento de bienestar va más allá de si nos enfermamos o no nos enfermamos físicamente sino que lo que sentimos, lo que pensamos, nuestras relaciones con otrxs y con nuestro espíritu también constituyen nuestra salud.

Considerarnos mucho más que un cuerpo biológico nos lleva a observar nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestros vínculos. Así, los hábitos o conductas que realicemos lxs seres humanxs para cuidar nuestra salud de manera holística tendrán que ver con diferentes formas de nutrirnos como unidad: mente, cuerpo y espíritu.

 

¿Qué podemos hacer para nuestra salud holística?

A continuación les comparto diferentes cuestiones a tener en cuenta para sembrar y cuidar de nuestro bienestar.

 

7 nutrientes para la salud holística: 

Naturaleza / Sol

Compartir con otros seres vivos, estar en contacto con plantas, árboles, montañas, aguas, animales, cielo, tierra, nos revitaliza. Como todo es energía que vibra en el Universo, cuando sintonizamos con los diferentes reinos de la naturaleza nuestra energía, por resonancia, comienza a vibrar a su misma frecuencia. Por eso podemos experimentar más energía disponible, reconexión con nuestros ritmos orgánicos, menos ruido mental, emociones más equilibradas.

 

Alimentos naturales

La Tierra nos brinda todos los alimentos que necesitamos para vivir. Cuanto más natural sea lo que consumimos, es decir cuanto menos industrializado y procesado esté, más limpio, sano y vital estará nuestro sistema.

 

Relaciones expansivas

Tejer vínculos que nos acompañan en nuestra evolución desde el amor en vez de sostener aquellos que nos dañan, aplastan, ignoran o drenan. El cuidado de nuestro mundo interno y externo implica elegir personas que nos posibiliten el movimiento expansivo y cortar aquellos lazos que nos impiden movernos.

 

Trabajo inspirador

Intercambiar nuestros dones y talentos nos potencia. Cuando lo que compartimos al mundo surge de una voluntad profunda y no de un “deber ser” que nos apaga y nos agota, nos auto-nutrimos porque al hacerlo sentimos alegría, liviandad y energía.

 

Hobbies disfrutables

Descubrir cosas que cuando las hacemos nuestro espíritu se alegra, nos permite conocernos profundamente. Al abrirnos a nuestra propia creatividad nos estamos abriendo a la energía creadora que nos constituye. Reconectar con nuestra propia fuente creativa al cantar, bailar, pintar, escribir, sanamos heridas, dolores, bloqueos porque nos hace bien al alma.

 

Actividad física placentera

Mover nuestro cuerpo hace que la energía no se estanque, incluidos los pensamientos y las emociones cuando están muy activos y pesados. Bajar al cuerpo físico realizando algo que nos guste como por ejemplo caminar escuchando música que nos guste o salir a pasear con nuestrxs compañerxs perrunxs genera cambios saludables en nuestra energía.

 

Respiración consciente

Cuando respiramos recordando que el aire es energía que nos da vida, todo el cuerpo se purifica, la mente se calma y el espíritu se despierta. Esta práctica de manera regular nos permite sentir nuestro cuerpo físico, observar nuestros pensamientos, lo que sentimos y darnos cuenta que no somos lo que creemos ser sino que somos lo que no creemos ser.

 

Será cuestión de observarnos para descubrir aquellas cosas que nos nutren y cuales en nuestro camino de bienestar para seguir explorando, sanando y aprendiendo de nosotrxs mismxs.

 

Por Luciana Manelli

Psicóloga y Terapeuta Holística

 

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