fbpx
La copa menstrual: Un viaje al centro de la conciencia.

La copa menstrual: Un viaje del cuerpo a la conciencia.

Por Luciana Comes.

Voy a contarles la historia de cómo llegó a mis manos la copa menstrual hace 15 años y por qué decidí expandir sus bondades en Argentina y latinoamérica.

Incorporar a tu vida un dispositivo como la copa menstrual es una experiencia transformadora. No deja indiferente a nadie. En mi caso fue un proceso de lo más burdo a lo más sutil. Reconocer mi cuerpo y en especial mi útero como contenedor y gestador, portador de vida creativa, experimentar nuevas sensaciones al ver el color real de mi sangre menstrual. Su color vivo brillante e intenso.

Conocer lo que me sucedía en los días de mi luna me abrió un  camino de autodescubrimiento. 

Dejé de asociar mi ciclo menstrual con lo sucio e incómodo y empecé a transitar “esos días” de una manera más natural y cómoda.

Como Alicia en el país de las maravillas era inevitable no seguir el llamado. Un llamado que venía de lo más profundo de mi ser, de la tierra, del legado femenino. La posibilidad de reconocerme, abrazarme y compartir con los demás mi “estado” fue un gran despertador. 

Recuerdo en esa época, vivía para trabajar. El sentido de mi vida pasaba por ahí. Buscaba el reconocimiento externo y la aceptación. Creía que había que llegar a algún lugar. Estaba entretenida mirando hacia afuera, buscando la excelencia (exigencia) en el “resultado”. En lo laboral funcionaba a un costo muy alto y en lo personal claramente era un desastre.

Los beneficios de la copa los voy a enumerar al finalizar esta nota por que a pesar de ser conocida en argentina y en el mundo aún hay muchísimas mujeres que no la conocen.

Apasionada siguiendo intereses nuevos que surgían del corazón, me interioricé en ecología y menstruación. Mi primera experiencia con la copa menstrual, fue sorprendente y pude disfrutar rápidamente de sus beneficios y empezar a transitar un camino diferente hacia mi fuente de sabiduría y creatividad.

“**Luna roja” fue el primer libro que me abrió el mundo de la temática de lo femenino. Eternamente agradecida Miranda Gray.

Empecé a descubrir y reconocerme en la vivencia de lo femenino. Cómo menstruar podía ser una experiencia positiva, disfrutable y una puerta hacia lo desconocido de mi misma. La copita llegó para invitarme a sentirme, escucharme física y emocionalmente. 

El hecho de descubrir que la sangre menstrual no tenía olor feo, fue un gran cambio en la relación con mi propio ciclo, ya no me sentía sucia, como si no tuviera de qué avergonzarme. ¡Estaba resignificando mi propia vivencia de la menstruación!. ¿Por qué invisibilizaba aquello que sentía y me pasaba?.

Así fui ganando confianza en mí misma, las cosas empezaban a cambiar afuera por que yo estaba cambiando. Empezaba a sintonizarme con la madre naturaleza.  

“Poder devolverle a la tierra aquello que mi matriz no necesitaba, cerrando un círculo de vida muerte.”

A través de la copa aprendí a amarme, aceptar mis procesos biológicos y emocionales. Yo no sabía por ese entonces que iba a terminar co-creando la primera copa menstrual argentina @maggacupoficial En lo que sí me había convertido era en una precursora y entusiasta ecologista y naturista. A todas las mujeres que surgía oportunidad les comentaba acerca de mi descubrimiento. 

En 2009 mi proceso me pedía un cambio de aire, sabía lo que NO quería continuar alimentando e iba en busca de mi propósito.  Propósito con sentido, con cuidado hacia mi, la comunidad y el planeta. 

Así que hice las valijas y viajé. Mi corazón me indicó que era Argentina el lugar para seguir redescubriéndome en mi origen. Apasionada con mi proceso y las ganas de que TODAS las mujeres conocieran de la existencia de la copa menstrual comencé a ver qué sucedía cuando preguntaba:  ¿Conoces la copa menstrual?. El simple hecho de nombrar la palabra MENSTRUACIÓN era disruptivo. 

Por supuesto la respuesta era NO, seguido a una cara de incomodidad, sorpresa y curiosidad ya que se trataba de un tema tabú, del que no se habla pero que todas vivenciamos. Así descubrí que la copita era una excusa. Un gran portal para hablar de lo que nos  sucede a las mujeres con la vivencia de la menstruación. 

Esto me llevó a dar charlas en espacios alternativos, ferias y mercados orgánicos. para darle voz a temas tan profundos como la vivencia de la menstruación, la sexualidad, la maternidad, los ciclos de la naturaleza que habita en cada una de nosotras, lo femenino. Eramos  4 o 5 mujeres en Argentina fomentando el uso de la copa menstrual. Sentía que era el momento de crear la copa en argentina.

El sueño podía hacerse realidad, pero tenia que ser junto con otras mujeres.

A unos de estos encuentros llegó Clarisa Perullini, quien había tenido su experiencia con la copa menstrual hacía unos años, la difundía y también soñaba que llegara especialmente a las mujeres más necesitadas, de bajos recursos. Yo siempre me pregunté cómo gestionarían el ciclo menstrual las mujeres privadas de su libertad.

Con lo cual a medida que íbamos compartiendo el sueño de las mujeres usando la copa, veíamos a miles de mujeres viviendo su ciclo sin culpa, amándose, escuchándose, y cuidando la tierra. Para mi un viaje del cuerpo a la  conciencia del cuidado hacia uno mismo, los demás y el plantea.

Rápidamente encontramos los lugares que ocuparíamos en el Proyecto. Como emprendedora  y después de 8 años como directora de proyectos sabía que podía co- liderar la creación de la primera copa menstrual Argentina y desarrollar un mercado inexistente en nuestro país.

Nuestros primeros pasos fueron darle una base de credibilidad y sentido al proyecto, así invitamos a referentes en el tema, la Dra. Dora Barrancos, la Dra. Ana Coll, ginecóloga y ecologista, Emiliano Ezcurra, hoy director de parques nacionales y ex activista de greenpeace, mujeres de artes tomar. Participamos en certámenes concursos nacionales e internacionales ganando premios y reconocimiento. Poco a poco se sumaban  colaboradores que confirmaban nuestra visión, algo muy importante y necesario en el camino del emprendedor.

La copa menstrual era fundamental para reducir residuos de higiene femenina, evitar la contaminación y deforestación desde la ecología y fundamental para la salud de las mujeres y el despertar femenino.

En esos años se podía sentir la incomprensión de muchos y el apoyo de pocos que conocían la problemática femenina. La importancia y la necesidad de un despertar que poco a poco sería realidad.

Así creamos Cíclica, luego de dos  años de investigación y desarrollo. Fue totalmente autogestivo. La fabricación industrial maneja una escala de a miles de unidades y nosotras contábamos con nuestros ahorros y los de algunos familiares que nos apoyaban pero no podíamos hacer miles, así que encontrar una persona que pudiera acompañarnos desde la producción fue uno de los desafíos más grandes, en el camino iba aprendiendo de siliconas y términos técnicos de la industria.

En simultáneo creamos nuestra página de facebook para empezar a sumar seguidoras y nos contactamos con las mujeres que ya estaban difundiendo y usando la copa, contándoles acerca de nuestro sueño, Maggacup. “Recuerdo que una de las mujeres que apoyaba el proyecto anticipó el pago antes de tener el producto para ayudarnos con la producción” 

El el 2013 lanzamos al Mercado la primera copa menstrual argentina Maggacup. 

El 2015 quiso visibilizar aún más la importancia de este tipo de productos y la falta de tampones y toallitas nos llevó a los medios de comunicación y la demanda fue altísima. Así muchas mujeres se animaron a usar la copa menstrual. 

Celebrar el 8 de Marzo, día de la mujer,  el 28 Mayo, día de la salud menstrual, crear proyectos artísticos como “Sangre vida, savia de la humanidad”, han sido las acciones que me permitieron hablar de lo que realmente es el Corazón de mi propósito: Que cada mujer se abra a descubrir sin miedo su propio  universo femenino. 

Este Proyecto se gestó en mí porque estaba latiendo en el corazón útero de miles de mujeres yo simplemente me animé a materializarlo.

Cómo usar la copa menstrual:

Paradigma del cuidado:

REFERENCIAS:
**Gray, M., (Primera edición Mayo 1994). Luna Roja. Emplea los dones creativos, sexuales y espirituales del ciclo menstrual. Madrid, España. Gaia Ediciones

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es separador_02.png

Luciana Comes

Yoga-Terapia Integrativa

Ver perfil

Ahora puedes pedir cita con Luciana Comes en el espacio holístico de SomosUno

+34622288017

Deja un comentario

× ¿Cómo puedo ayudarte?

User registration

Reset Password