Polaridades masculino y femenino

Lo femenino y lo masculino como polaridades energéticas

A grandes rasgos podríamos decir que nuestras formas de concebir el mundo y la realidad, consideran que los contrarios son excluyentes. Como diría Aristóteles, no se puede poseer a la vez cualidades que se excluyan mutuamente. Sin embargo este es sólo un punto de vista. Desde otras lógicas no aristotélicas, los principios opuestos, son a su vez complementarios. 

En los talleres que coordino algunas veces ha surgido algún debate en torno a lo femenino y lo masculino. Esta polaridad es ampliamente compartida en las filosofías orientales. También en las filosofías originarias americanas a lo largo del continente, a pesar de ser éstas menos conocidas. Y esto está fuertemente relacionado con la sexualidad, en un sentido amplio. 

Considero que la confusión radica en extrapolar sentidos. Las nociones de femenino y masculino en nuestras sociedades, están marcadas fuertemente por el judeo-cristianismo, y la forma de pensamiento devenida del occidente greco-romano. 

Todo el mundo conoce el símbolo del Yin y el Yang del Taoísmo. Ese círculo mitad blanco y mitad negro que contiene de cada lado un circulito del color opuesto. Representa que los opuestos forman parte de una unidad. Pero esto es una visión estática. Para comprenderlo mejor hay que agregar dinamismo. Porque los polos representan los puntos más alejados entre una energía y su contraria/complementaria, pero no por eso niega la existencia de todo el abanico de posibilidades intermedias que habitan en la complejidad de la existencia.

les seres humanos somos unidades completas. Todes poseemos energía femenina y masculina dentro nuestro. Una energía emisiva y otra receptiva.

Hablar de polaridades femenina-masculina no tiene que ver con reproducir lógicas heteronormativas. Fundamentalmente porque femenino no significa mujer y masculino no significa hombre.

 Esa es una construcción histórica del patriarcado. Pero además, porque las polaridades reconocen que los matices intermedios son infinitos. Entre el día y la noche tenemos amplias horas, entre el invierno y el verano hay otras estaciones y muchos climas, el contacto sostenido con el hielo puede quemarnos, mis pulmones no pasan de vacíos a llenos sin atravesar el proceso de inhalar, y tode niñe que nace y vive ha también de morir algún día. Y aún más, les seres humanos somos unidades completas. Todes poseemos energía femenina y masculina dentro nuestro. Una energía emisiva y otra receptiva. Todes somos capaces de actuar y de descansar, de dar y de recibir, de direccionar hacia un punto y de dejarnos fluir también. 

Nada es bueno o malo en sí mismo, sino en relación a un contexto, a un punto de vista, a un sujeto, a un tiempo.

A algunes se nos puede dar mejor habitar unas de esas polaridades y nos pueden costar más las otras, pero eso es absolutamente independientemente del sexo que biológicamente nos haya sido asignado al nacer. Que los varones deban ser masculinos y las mujeres femeninas es una convención social, histórica y moralista, y no una ley natural.

Y si nos adentramos un poquito más, podemos descubrir que para sistemas de pensamiento como los que devienen de la forma de vivir tántrica, taoísta o incluso de nuestra América profunda, no existen el bien y el mal en términos valorativos y absolutos. Nada es bueno o malo en sí mismo, sino en relación a un contexto, a un punto de vista, a un sujeto, a un tiempo.

Les occidentales tememos mucho a la muerte por ejemplo y sin embargo necesitamos que mueran células todos los días para regenerarnos. Le tememos también a la tristeza, pero la necesitamos para procesar los duelos. La palabra rendición nos suena a derrota, mas es lo que nos permite aceptar lo inevitable. Y no me parece casual que la mayoría de los aspectos que se corresponden con el lado de las polaridades energéticas donde reside lo femenino sean valorados como inferiores las culturas occidentales; es el resultado y a la vez el sostén del devenir histórico del patriarcado y la cultura de la hiperproductividad. 

Recuperar estos conocimientos nos acerca a un vínculo más integrador con nosotres mismes, porque nos habilita a reconocernos completos y poner en valor todos los aspectos de la existencia. Nos permite devolverle lo sagrado a todo, ser más agradecidos, abrazar la diversidad, habitar la diferencia, ampliar la mirada hacia las infinitas posibilidades que tenemos de ser y expresar.

 Romper las lógicas binarias tiene un potencial político emancipador para todes. Al fin y al cabo es ampliamente sabido que aún después de la evangelización colonial de América, los indios entendían que Dios y el Diablo eran hermanos. Y le rezaban con el mismo ahínco a ambos, porque entendían que de la sacralidad de los contrarios devenía el orden cósmico. Y entre los extremos, el infinito.

Bibliografía

  • Rodolfo Kusch, “América profunda”
  • Wilhelm Reich, “El secreto de la flor de oro”

Nair Allende

Pedagogía menstrual y sexualidad tántrica

Ver perfil

Ahora puedes pedir cita con Nair Allende en el espacio holístico de SomosUno

+34622288017

Deja un comentario

User registration

Reset Password